• El riesgo de acceso privilegiado no empieza ni termina en una herramienta PAM: empieza por saber qué cuentas tienen poder real, quién responde por ellas y cómo se controlan sus usos.
  • Antes de lanzar un gran proyecto, hay medidas de alto impacto y coste asumible: separar cuentas normales y administrativas, exigir MFA, reducir cuentas compartidas, registrar actividad y ordenar cuentas técnicas.
  • El enfoque correcto es incremental y por impacto: primero proteger privilegios sobre sistemas críticos, ingresos y plataformas transversales; después decidir si ya compensa industrializar con una solución PAM.