• El mayor riesgo en el acceso de terceros no suele ser la existencia del proveedor, sino la falta de un modelo estándar: cuentas compartidas, permisos excesivos y accesos sin fecha de caducidad.
  • Un esquema mínimo viable basado en cuentas nominales, MFA, roles predefinidos y offboarding obligatorio puede reducir incidencias operativas, mejorar la continuidad y agilizar la colaboración con freelancers, agencias y consultoras.
  • El objetivo no es frenar el trabajo externo, sino convertirlo en un proceso repetible, auditable y de bajo coste administrativo mediante autoservicio gobernado y controles simples.