• Revisar el DPA de un proveedor SaaS no debería convertirse en una negociación infinita: un checklist común entre compras, IT y DPO/legal permite pedir lo importante según el riesgo real del servicio.
  • Los puntos que más fricción y más impacto suelen generar son subprocesadores, ubicaciones de tratamiento, transferencias internacionales, notificación de incidentes y salida de datos al terminar el contrato.
  • Una aproximación operativa útil es no exigir el mismo nivel a todos los proveedores, sino separar un nivel mínimo para cualquier SaaS y un nivel reforzado para proveedores críticos o con tratamientos de mayor impacto.