• Un tabletop de ransomware para comité de dirección debería entrenar decisiones de negocio bajo presión: prioridades, continuidad mínima viable, comunicación y coordinación con terceros.
  • El valor del ejercicio no está en recrear un ataque con detalle técnico, sino en comprobar si la organización sabe quién decide, con qué criterio y en qué secuencia.
  • Un buen resultado no es “haber debatido mucho”, sino salir con 5 a 10 mejoras concretas, cada una con responsable, fecha objetivo y evidencia esperada de cierre.